AROMA A TABACO NEGRO
Tengo el corazón
ardiendo
y es de tanto estar esperando.
Cuantas noches de desvelo,
cuantas noches sin consuelo.
Cuanto tiempo sin melodías,
cuanto tiempo sin mediodías.
Tengo el corazón
ardiendo
y es de tanto estar esperando.
esperando a que vuelvas,
esperando a que abras la puerta,
con esa sonrisa, mansa tranquila.
Con esa voz suave melodía,
que al final del día,
se vuelve un susurro al los oídos.
Tengo el corazón
ardiendo
y es de tanto estar esperando.
Miro a través de la ventana,
bocanadas van bocanadas vienen
con ese aroma a tabaco negro.
Mientras la ilusión empañan visión
de ver esos ojos negros.
Tengo el corazón
ardiendo
y es de tanto estar esperando.
Siento mi cuerpo cansado,
siento que se detuvo el tiempo.
Los días, los mediodías, las melodías,
todo se a desvanecido.

DESATA
LOS NUDOS
Desata los nudos,
de la locura, de la ira,
que hay en el corazón.
Desata los nudos,
pone paz y armonía,
en el corazón.
Desata los nudos
de los malos pensamientos,
que hay en el corazón.
Desata los nudos,
pone nuevos pensamientos
como el viento,
en el corazón.
Desata los nudos,
de la oscuridad,
que hay en el corazón.
Desata los nudos,
pone una pizca de luz
en el corazón.
En este corazón
que es el templo de Dios.
Desata los
nudos,
de la angustia,
que hay en el corazón.
Desata los nudos,
pone una alegría
en el corazón.
en este corazón
que es el templo de Dios.
María virgen madre de Jesús.